España: líder europeo en uso diario de inteligencia artificial

Más de una cuarta parte de los ciudadanos declara utilizar herramientas basadas en IA varias veces al día, una tasa que supera la media europea estimada en 21 %.

España se ha situado a la cabeza de Europa en la adopción diaria de herramientas de inteligencia artificial, según los datos más recientes publicados por diversos estudios de referencia en el sector. Con una proporción de usuarios que supera ya a la media de los principales países europeos, el país se consolida como uno de los territorios donde la IA está generando un mayor impacto tanto a nivel social como empresarial.

La inteligencia artificial se suma al ámbito empresarial

El país ha registrado uno de los porcentajes más altos de ciudadanos que utilizan IA varias veces al día, impulsado por el uso de asistentes conversacionales, herramientas de productividad, generadores de contenido y aplicaciones profesionales que automatizan tareas. Esa normalización del uso cotidiano sitúa a España en una posición privilegiada dentro del mapa tecnológico europeo.

La tendencia también se refleja en el ámbito empresarial. Cada vez más compañías incorporan IA para mejorar la eficiencia operativa, automatizar procesos y reducir la carga administrativa. Sectores como las finanzas, el marketing, los recursos humanos, la educación o la industria han acelerado la implementación de modelos predictivos, asistentes inteligentes o herramientas de análisis avanzado. Estos avances han permitido a miles de profesionales trabajar de forma más rápida, precisa y competitiva.

Datos reales

El estudio elaborado por Equinix, que encuestó a 6.000 personas de seis países diferentes (España, Alemania, Finlandia, Suecia, Suiza y Reino Unido), afirma que la población española es la que más confianza muestra hacia esta tecnología. En concreto, más del 65% de españoles admiten que la IA es una herramienta positiva, mientras que un 82% afirma no sentir miedo ni preocupación ante su avance, frente a solo un 5% que reconoce tener temor.

Además, el informe revela que un 25% de los españoles utiliza herramientas basadas en IA varias veces al día, superando la media europea del 21%, aunque solo un 36% reconoce usar estos servicios de forma consciente.

También pone de relieve diferencias generacionales y de género. Los menores de 35 años muestran el mayor nivel de seguridad respecto a la IA (72%), mientras que entre los mayores de 55 el porcentaje desciende al 41%. En cuanto al género, un 62% de los hombres declara confiar en la IA frente al 50% de las mujeres. También muestra que un 56% de los ciudadanos asegura entender cómo funcionan estas tecnologías, y que gran parte de su uso en Europa se realiza sin que el usuario perciba que está interactuando con IA. Con estos datos, Equinix concluye que España no solo es uno de los países donde la inteligencia artificial tiene mayor presencia, sino también donde genera un optimismo social más sólido, situándola a la vanguardia de la adopción tecnológica en Europa.

Para España, situarse a la vanguardia del uso de IA supone tanto oportunidades como responsabilidades.

  • En el ámbito profesional y empresarial, aumenta la eficiencia, la competitividad y la capacidad de innovación. Un punto relevante para sectores como el jurídico, educativo y el de investigación clínica.
  • A nivel social, puede traducirse en una normalización del uso de IA en lo cotidiano, desde asistente para tareas diarias, hasta apoyo en la formación, trabajo, salud o servicios públicos.
  • Pero también exige impulsar una adopción responsable: regulaciones claras, alfabetización digital, formación en ética de IA, y conciencia de riesgos como protección de datos, sesgos algorítmicos y transparencia.

¿Qué supone la normalización de la IA?

Según los expertos, este ritmo de adopción responde a varios factores: la elevada penetración digital del país, el fácil acceso a herramientas de IA, y una cultura cada vez más favorable hacia la innovación. Además, se está gestando una conciencia colectiva sobre el valor de la IA y ya no se ve sólo como una novedad, sino como una herramienta útil y práctica tanto en lo profesional como en lo personal.

No obstante, ese avance también plantea desafíos. Entre ellos, la necesidad de formación adecuada, la garantía de privacidad y seguridad en el uso de datos, y una regulación clara que asegure un uso responsable de la IA. Para mantener el liderazgo, España debe acompañar la adopción con un marco normativo y educativo que permita maximizar beneficios sin comprometer derechos ni estándares éticos.